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domingo, 22 de noviembre de 2015

Dieta mediterránea y actividad física, primordiales para la salud mental

Más allá de mantener los kilos a raya o prevenir enfermedades cardiovasculares, dieta equilibrada y actividad física conforman un potente binomio para blindar nuestro cerebro contra diversos enemigos de la salud mental como la depresión, el estrés, la ansiedad o los trastornos del ánimo
La dieta mediterránea es una gran aliada para prevenir los síntomas de depresión. EFE/Johnny VLa dieta mediterránea es una gran aliada para prevenir los síntomas de depresión. EFE/Johnny V
El 10 de octubre es el Día Mundial de la Salud Mental. Así influyen en ella la nutrición y el ejercicio.
El poeta latino Juvenal no se equivocaba cuando escribió “mens sana in corpore sano” en sus Sátiras del siglo I. Quienes evitan los alimentos procesados y se ejercitan para mantener la mente despejada van por la senda correcta en materia de salud física y mental.
Por eso, la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO) resalta que el sobrepeso se asocia con un mayor riesgo de sufrir depresiones y recomienda la dieta mediterránea para alimentar la felicidad.

Obesidad y depresión

Miguel Ángel Martínez González, catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Navarra y miembro de la SEEDO asegura que la depresión es el tema más estudiado en la relación entre nutrición y salud mental.
“Alimentar la felicidad es un modo poético de decirlo, pero hemos encontrado que patrones alimentarios para prevenir la enfermedad cardiovascular se asocian a un menor riesgo de depresión”, indica el experto.
Ese patrón alimentario de dieta mediterránea “reduce entre un 40 y un 50% el riesgo de desarrollar depresión”, afirma Martínez.
Además, según la SEEDO, el riesgo de padecer depresión es un 55% mayor en las personas obesas, mientras que el riesgo de obesidad aumenta un 58% entre quienes tienen depresión.
El doctor Martínez añade que “la bollería industrial y las comidas rápidas representan un mayor riesgo de desarrollar cuadros depresivos y la obesidad infantil y juvenil se asocia a la depresión en la vida adulta”.

Comer para ser feliz

El investigador Martínez González señala los beneficios de la dieta mediterránea.
EFE/Elvira Urquijo A.
“Aunque es un patrón relativamente rico en grasas, se trata de grasas de origen vegetal, como el aceite de oliva;además tiene un consumo abundante de verduras, frutas como postre y de un vaso de vino tinto con las comidas”.
En este tipo de dieta, además, escasean los postres muy dulces y las carnes rojas y abundan las legumbres, los cereales, el pescado y los frutos secos que representan una “protección significativa frente al deterioro cognitivo leve”, un tema que aún está en estudio.
“También hay alimentos claves para el sistema nervioso central, los que contienen ácidos grasos omega 3, ácido fólico y vitaminas del grupo B, porque colaboran en las reacciones bioquímicas de síntesis de neurotransmisores y en la fluidez de las membranas neuronales”, agrega Martínez.
Comer para alejar la depresión es crucial para evitar la aparición de trastornos de la conducta alimentaria (TCA) ya que la SEEDO advierte que “las personas deprimidas sufren de ansiedad”, lo que a menudo puede causar episodios peligrosos como los atracones.

Cuando la mente afecta a la dieta

Fernando Fernández-Aranda, de la Unidad de Trastornos de la Alimentación del Hospital Universitario de Bellvitge en Barcelona y jefe del grupo del Centro de Investigación Biomédica en Red-Fisiopatología de la Obesidad y la Nutrición (CIBERobn) estudia los TCA desde hace 20 años.
                                Hábitos de una vida saludable 

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la salud como “un estado de completo bienestar físico, mental y social”, lo que supone que este concepto va más allá de la existencia o no de una u otra enfermedad.

Desde esta perspectiva se puede determinar que los hábitos necesarios para llevar una vida saludable son los siguientes:

Dieta equilibrada: una alimentación saludable se rige por incluir todos los alimentos contemplados en la pirámide nutricional, pero en las proporciones adecuadas y en la cantidad suficiente (no más) para mantener las necesidades nutricionales del organismo en función del consumo energético que éste realiza con la actividad diaria. El valor energético diario de la dieta debe ser de 30-40 kilocalorías por hilo de peso. Los hidratos de carbono deben ocupar un 50-55% de los nutrientes, con no más de un 10% de azúcares simples. Las grasas han de ser un 30% del valor energético total, repartiéndose del siguiente modo: un 15-20% de grasas monoinsaturadas, un 5% de poliinsaturadas y no más de un 7-8% de saturadas. Las proteínas consumidas no deben superar el 10% de la dieta. Finalmente, se debe aportar al organismo unos 20-25 gramos de fibra vegetal.


Hábitos tóxicos: el tabaco, el alcohol y las drogas inciden de forma muy negativa sobre la salud. La única tolerancia se refiere exclusivamente al vino o la cerveza, de los que incluso se recomienda el consumo del equivalente a una copa diaria.
son muchos los productos a los que la exposición del organismo, puntual o continuo, puede resultar en un serio riesgo para la salud. La contaminación ambiental de las ciudades está considerado como uno de los factores de riesgo más importantes para la salud.

Ejercicio físico: las recomendaciones generales determinan unos 30 minutos diarios de actividad física, siendo suficiente caminar a paso rápido durante este tiempo. Ello permite quemar las calorías sobrantes y fortalecer músculos y huesos, pero también ayuda a controlar la tensión arterial, el colesterol y los niveles de glucosa en sangre, además de contribuir a la eliminación del estrés y ayudar a dormir mejor, adquirir un estado de relajación y evitar cambios de humor, mejorar la autoestima y el estado de satisfacción personal. También puede ser un buen medio para desarrollar una saludable actividad social cuando el ejercicio se hace en compañía.


Higiene: una higiene adecuada evita muchos problemas de salud: desde infecciones a problemas dentales o dermatológicos. El concepto de higiene no sólo se refiere al aseo y limpieza del cuerpo, sino que afecta también al ámbito doméstico.

Equilibrio mental: no se refiere a la existencia de enfermedades mentales, sino al estado de bienestar emocional y psicológico, necesario para mantener y desarrollar las capacidades cognitivas, las relaciones sociales y el afrontamiento de los retos personales y profesionales de la vida diaria. El estrés, el cansancio, la irascibilidad, la ansiedad son, entre otros, algunos de los signos que indican que el estado mental no es del todo saludable.


Actividad social: las relaciones sociales son un aspecto fundamental para la salud del ser humano y, en consecuencia, para un envejecimiento saludable. El aislamiento social puede llevar a un deterioro gradual e irreversible de las capacidades físicas y mentales, incluso a la incapacidad física y la demencia.

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 ¿En que podemos Mejorar?


" La Salud a través del Tiempo"

                                                   " La Salud a través del Tiempo"
Hace más de 4000 años, los asirios creían que la enfermedad era una impureza moral que los dioses imponían a los seres humanos que transgredían las leyes divinas. La enfermedad era sinónimo de impureza moral. La culpa (del latín culpa: falta, pecado) se buscaba en la historia del enfermo. Para los griegos la enfermedad también era de origen divino, pero la impureza ya no era moral sino física, en consecuencia era posible su tratamiento con baños purificadores.
Esto constituyó una evolución notable en el concepto, ya que si la enfermedad era causada por los dioses y significaba una impureza del alma, el hombre no tenía acceso a su atención pues incumbía a los dioses. El enfermo no podía ser curado por otros hombres, si no sólo por el perdón divino. En cambio, si la impureza estaba en lo físico, un hombre que conociera las leyes de las naturaleza (physis), podía curar a otros.
historia-enfermedad
Lección de anatomía del Dr. Willem van der Meer.
Los griegos pensaban que la naturaleza, se guiaba por leyes, que tenía un orden, una armonía (idea pitagórica). Así, cuando un hombre enfermaba, otro hombre que conociera las leyes propias de la naturaleza del organismo (fisiología), podía ayudarlo, acompañarlo en el proceso de restitución de la armonía (la salud) y cuidarlo, en otras palabras, hacer medicina (del griego medien, cuidar a).
El proceso salud-enfermedad en los dos últimos siglos
Para tener una imagen de los principales hechos relacionados con la atención de la salud, durante el siglo que terminó, es  necesario recordar que el auge de la medicina moderna occidental se sitúa en el siglo XIX, época en la que se realizaron grandes descubrimientos en biología, acompañados del desarrollo en la tecnología médica. Se crearon nuevos instrumentos diagnósticos, como el estetoscopio y el esfingomanómetro (tensiómetro). También por esa época la tecnología quirúrgica alcanzó notables progresos. Se iniciaba también la tendencia a la especialización de la medicina, que alcanzaría un máximo desarrollo en el siglo XX.
Uno de los adelantos más significativos de dicho siglo, lo constituye el descubrimiento de vacunas y antibióticos para combatir las enfermedades infectocontagiosas causadas por bacterias (tuberculosis, fiebre tifoidea, difteria, etc), que constituían una de las principales causas de muerte. Posteriormente se agregaron vacunas que resultaron eficaces para el tratamiento de las enfermedades causadas por virus (poliomielitis, sarampión, etc).  En esos tiempos, el descubrimiento de la penicilina anunciaba el comienzo de la era antibiótica. En el campo de la endocrinología, el hallazgo de la insulina, posibilitó el control de una enfermedad mortal hasta entonces, como lo era la diabetes.
Lo mismo ocurrió con los salicilatos (aspirina) y la cortisona (corticoide), que constituyeron la base del tratamiento en las enfermedades reumáticas y alérgicas, respectivamente. El descubrimiento de grupos sanguíneo y el factor Rh, posibilitó el tratamiento de enfermedades anemizantes, como también de hemorragias agudas, por medio de la transfusión de sangre o plasma. Hacia el final del siglo, se avanzó aceleradamente en la técnica de reemplazo de tejidos y órganos, tanto en la medicación para evitar el rechazo, como la aparición de tecnología avanzada, como láser, computación, robótica, etc. En el campo de la cirugía, hay que destacar el aporte de la endoscopía en el diagnóstico de enfermedades y la técnica laparoscópica en el tratamiento de las mismas. También se avanzó en el descubrimiento de medicamentos oncológicos, que posibilitaron muchas veces el control de ciertos tipos de tumores malignos, como así también el aumento de la expectativa de vida de los enfermos.

sábado, 21 de noviembre de 2015

La salud.

¿Qué es la salud?
Es un estado de satisfacción y completo bienestar físico, mental y espiritual; consiste en el correcto funcionamiento de nuestras facultades físicas y mentales, y, hablando en un sentido más extenso, de nuestro espíritu (para aquellas personas que creen en eso). Este estado de satisfacción es elemental para que el ser humano se desarrolle de manera correcta durante su vida, pues no se vive una existencia plena si hay factores que afecten la salud de los individuos.

¿Por qué es importante cuidar nuestra salud?
Desde pequeños nos han inculcado la importancia de preservar nuestra salud, quizá, nosotros no le tomemos mucha importancia a eso, pero, es importante recalcar que desde una temprana edad ya debemos tomar en cuenta llevar una vida saludable, ¿por qué es esto? Porque nuestro historial de salud empieza desde el día que nacemos, por ello, actividades como hacer ejercicio, dormir las horas necesarias y alimentarse sanamente deben ser hábitos que practiquemos desde siempre. Así, mientras crecemos deberemos practicarlos e inculcárselos a las futuras generaciones. Basta con ver a la mayoría de las personas para darnos un concepto, pues, viven llenos de adicciones, mala alimentación y una vida sedentaria que los hace blanco constante de enfermedades que afecten su estado de bienestar total.
De esta forma, saber cómo podemos cuidar nuestra salud desde todos los ámbitos es fundamental para llevar una vida mejor y más cómoda. Además, si nos acostumbramos a cuidar nuestra salud, los demás lo verán y muchos empezarán a tomar esos hábitos.

Hábitos diarios que nos ayudarán a tener una vida más saludable.
1. Beber al menos 8 vasos de agua al día: beber agua purifica al organismo por dentro, elimina las toxinas, nos ayuda a digerir mejor los alimentos y mejora el aspecto de la piel y el cabello.

2. Hacer ejercicio regularmente: como todos sabemos, es un hábito fundamental, pues mantenernos activos por lo menos 20 minutos al día nos ayuda a quemar grasa dañina y mejorar la salud del corazón.

3. Dormir por lo menos 7 horas al día: en las horas del sueño, nuestro cuerpo se recupera de todas las actividades que nos ocasionan fatiga, por ello, descansar es un prioridad para mantener la energía y la salud.


4. Evitar los hábitos negativos como: las adicciones (drogas, alcohol, cigarro, etc.), las desveladas o malas noches, pues afectan el funcionamiento del organismo ocasionando daños a corto, mediano o largo plazo.


5. Reducir el estrés: el llamado "mal del siglo" perjudica a la salud física, mental y emocional, por lo que reducirlo es vital para mantener la salud.

6. Mantenernos en nuestro peso ideal: es tan perjudicial para nosotros subir de kilos como bajarlos de inmediato, por lo que lo ideal es seguir una dieta recomendada.

7. Comer sanamente: está de más decir que este hábitos nos ayuda para ser más saludables pues una dieta adecuada nos producirá un bienestar en todo el cuerpo.

8. Cuida tu higiene: esto aplica a cada parte del cuerpo como: cepillarse los dientes 3 veces al día, asearse todos los días y limpiar partes de cuerpo sensibles (oídos, ombligo, genitales); esto ayuda a prevenir enfermedades infecciosas y bacterianas.


Y recuerden, mantener nuestra salud es algo que debemos acostumbrarnos a hacer, debe volverse un hábito para nuestra vida cotidiana.
No olviden comentar qué les pareció mi información. Gracias.

Visita este video para saber más sobre la salud.
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Bibliografía:









jueves, 19 de noviembre de 2015

¿ COMO TENER UNA BUENA SALUD ?

Estar sano no solo significa cuidar de aspectos físicos, sino que tambien es igual de importante su bienestar y su salud mental. Si posee una salud psicológica apropiada, podrá desarrollar su potencial pudiendo afrontar positivamente las situaciones estresantes que se presenten en su vida, como la pérdida de un ser querido. A su vez, podrá pasar y compartir su tiempo con su familia, amigos y la comunidad que le rodea.
Valorarse y aceptarse a sí mismo es un aspecto clave para mantener su salud psicológica, lo que le permitirá disfrutar de la vida por completo. Sin embargo, si esto se convierte en una lucha, su habilidad de sentir, expresar y manejar sus emociones positivas y negativas -especialmente la rabia- se verán afectadas. Por ejemplo, si tiene una enfermedad física permanente, se ha jubilado o le han despedido, es posible que se sienta bajo de ánimo y estresado. Estos sentimientos suelen pasar, pero en ocasiones desarrollan otros problemas más serios, como la depresión o la ansiedad. Por tanto, tener una buena salud mental le protegerá de desarrollar estos trastornos. Trate de seguir estos 10 consejos para sentir un bienestar físico, emocional y mental:

1. Siga una dieta sana y equilibrada.
2. Beba con sensatez.
3. Manténgase activo.
4. Descanse. 
5. Duerma bien.
6. Exteriorice sus sentimientos. 
7. Pida ayuda cuando lo necesite.
8. Acéptese tal y como es. 
9. Esté en contacto con sus amigos y seres queridos.
10. Sonría y ría.

No es un secreto que llevar una dieta sana y equilibrada le ayuda a mantener un peso saludable y a reducir el riesgo de enfermedades como la diabetes, enfermedades del corazón o un derrame cerebral. La comida, al fin y al cabo, es el combustible de nuestro organismo. Usted no puede poner diesel en una máquina de gasolina, por lo que, en relación con esto, no debe alimentarse de forma inadecuada –esto solo le hará sentirse mal.

BEBA CON SENSATEZ
El alcohol es un euforizante depresivo y afecta a las funciones cerebrales. Si no bebe con sensatez, o bebe grandes cantidades durante un largo periodo de tiempo, tendrá el riesgo de desarrollar problemas mentales como ansiedad o depresión. Además, no debe tomar drogas, como el canabbis o el éxtasis ya que incrementan el riesgo potencial de dañar el cerebro.

MANTÉNGASE ACTIVO
Tomar parte de una actividad física regularmente ayuda a su cerebro a liberar las llamadas hormonas de la felicidad (endorfinas), que ayudan a mejorar el sensación de bienstar. Haga aquello que más le entretenga, como un deporte de equipo, bailar, montar en bicicleta o caminar. Ejercicio como el tai chi también le ayudará a sentirse mejor. Trate de estar activo en todo momento: las personas que están desempleadas o que sufren una enfermedad tienen la autoestima más baja y tienen mayor de depresión.

DESCANSE
Los cambios negativos que se producen en la vida, como la pérdida de un ser querido, el divorcio, estar en el paro o jubilado pueden ser claves para sentirse mal psicológicamente. En ocasiones, puede sentirse que el mundo se le viene encima y que es incapaz de alcanzar una meta. La clave es relajarse, incluso meditando, para así manejar las emociones y reducir los niveles de estrés.

DUERMA BIEN
Sentirse cansado afecta a la concentración, le desmotiva y le deja sin energía. Esto puede afectar, a su vez, a la salud mental, por lo que es importante dormir lo suficiente para sentirse descansado y sentirse capacitado para realizar las actividades cotidianas.

EXTERIORICE SUS SENTIMIENTOS
Hablar con otras personas sobre cómo se siente le ayudará a ver todo desde otra perspectiva. Trate de hablar con las personas más cercanas a usted y así poder compartir sus problemas.

PIDA AYUDA CUANDO LO NECESITE
Si siente que no puede arreglárselas por sí mismo, no debe sentirse culpable o avergonzado por pedir ayuda a otros. El perder a un ser querido o ciertos cambios que pueden producirse en la vida son difíciles de superar, por lo que es importante recordar que puede pedir ayuda y las ventajas que conlleva esto marcan la diferencia a la hora de llevar una determinada situación.

ACÉPTESE TAL Y COMO ES
Existen ciertas cosas que puede cambiar en su vida. Verse a sí mismo como una persona con valía, y no juzgarse con exceso de celo, le ayudará a sentirse bien y y a mantener un grado aceptable de felicidad durante toda su vida.

ESTÉ EN CONTACTO CON SUS AMIGOS Y SERES QUERIDOS
Mantener buenas relaciones con la gente que le rodea le fortalecerá, ya que siempre es importante tener contacto con amigos y familiares, especialmente en momentos de necesidad. Incluso si lleva tiempo sin ver a alguien, invítele a comer, escríbale una carta o mándele un e-mail.

¡SONRÍA…Y RÍA!
Esto es simple y sencillo. ¿Por qué no lo hace en estos momentos?
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La salud


Los clásicos no tenían especiales dificultades en alcanzar una idea clara de lo que es la salud. Hablaban latín, y la sola palabra salus ya les daba idea de su significado. Nosotros debemos retroceder a la etimología para alcanzar lo que era evidente para ellos.Salus y salvatio, muy iguales en latín (considérese que la U y la V, cuyos sonidos y grafía ahora distinguimos, eran una sola letra para los clásicos), significan “estar en condiciones de poder superar un obstáculo”. De estas palabras latinas se derivan sus equivalentes castellanas: salud y salvación1 . El término castellano “salvarse” incluye el significado original de “superar una dificultad”, y se aplica tanto a dificultades naturales (salvarse de un incendio, por ej.), como a las sobrenaturales (la salvación de los peligros que la vida presente supone para la vida del alma). Sin embargo, el término salud no se entiende actualmente como ligado a dicho significado de “superar una dificultad”. De ahí la gran variedad de definiciones, a veces profundamente discordantes, otras veces más o menos de acuerdo en algunos puntos, y casi siempre eclécticas, que se limitan a agrupar las opiniones más en boga sobre la cuestión.
Si recuperamos para el término “salud” el significado, original y genuino, de “superar una dificultad”, obtenemos una definición en toda regla: salud es el hábito o estado corporal que nos permite seguir viviendo 2 , es decir, que nos permite superar los obstáculos que el vivir encuentra a su paso. Porque, efectivamente, vivir no es simplemente “estar”, como está una piedra. Vivir implica una actividad interna del ser vivo que consigue mantener una cierta independencia y diferenciación de su ámbito exterior: el mantenimiento de la homeostasis, característico de los vivientes, es un proceso activo que se realiza contra dificultades que opone el medio 3 . Sólo un organismo sano está en condiciones de superar dichas dificultades; el organismo enfermo encuentra en el ambiente problemas de difícil superación, que le pueden llevar a fracaso en el mantenimiento de la propia individualidad, es decir, a la muerte, tras la cual, el organismo se confunde progresivamente con el ambiente: se igualan sus temperaturas, se descomponen sus proteínas, se disuelven y homogeneizan sus diversos compartimentos orgánicos y el contenido de éstos con el medio externo, etc.
Pero mantener la identidad individual no es el único objetivo del vivir: de alguna manera, la identidad también se mantiene cuando el animal se reproduce. Al reproducirse, consigue mantener vivo, en otro individuo de la misma especie, lo que en sí mismo no va conseguir: vivir siempre con la vida propia de su especie. Por esta razón, en el “seguir viviendo” de la definición se debe considerar incluida la posibilidad de la reproducción. Un animal que puede vivir pero que no se puede reproducir no está sano.